sábado, 5 de julio de 2008

Mi alma es azucena y cielo azul


Ven, mi corazón es rosa ardiente
que muere entre los brezos de mi pasión
quiero darla a los vientos, ferviente
que encienda por doquier mi florida canción.
Ven, mi alma con reflejos de candor
es pan, caricia, azucena y cielo azul,
quiero darla en consuelo del humano dolor
que vierta entre los seres, incienso de abedul.
Ven, mi ansia se extiende hasta el ocaso,
mi lira palpitante resuena en el confín.
mis locos ideales en un fraterno abrazo
quiero brinde a las almas un idilio sin fin.
¡Oh! en mis sienes arden lámparas misteriosas,
mis pensamientos florecen como azahar,
mis manos se extienden dadivosas
y la luz de mis ojos acaricia al pasar.
Ven, no temas amor mío, no temas
que la noche ha caído a la humana pasión,
en la aurora que fulge hay también e delirio escondido en eterna emoción.
Ven, que mi alma se diluye en el viento
en la tenue caricia del perfume y la flor,
en la música alada que de tu alma presiento
y en todo lo sublime cuya esencia es: AMOR.

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