Jubilosa camino
por la calle infinita
de mi pena.
Jubilosa sonrío
en el espacio amplio
de mi vida.
Voy cantando a la brisa
recogiendo las flores
de mis sueños,
para hacer un manojo
primoroso con ellos,
y envolverme en su aroma
como un manto de gloria,
embriagada de dicha
extasiada de ensueño,
porque llevo en el alma
como lirio escondido
un amor que fascina
que canta y sonríe,
un amor que florece
como lila encendida,
ensanchando va el pecho
perfumando la vida.
Sentir el embrujo
de un amor que conmueve,
sentir su latido
su caricia de fuego,
es tener en las manos
estrellas doradas con
diamantes y perlas.
Caminar entre flores
y olvidar las espinas
por llevar en la frente
reflejos de soles;
cantando a la vida
cantando a la dicha
pregonando gloria.
Jubilosa camino
por el amplio sendero
de mi vida.
Jubilosa sonrío
por la calle infinita
por la calle infinita
de mi pena.
Jubilosa sonrío
en el espacio amplio
de mi vida.
Voy cantando a la brisa
recogiendo las flores
de mis sueños,
para hacer un manojo
primoroso con ellos,
y envolverme en su aroma
como un manto de gloria,
embriagada de dicha
extasiada de ensueño,
porque llevo en el alma
como lirio escondido
un amor que fascina
que canta y sonríe,
un amor que florece
como lila encendida,
ensanchando va el pecho
perfumando la vida.
Sentir el embrujo
de un amor que conmueve,
sentir su latido
su caricia de fuego,
es tener en las manos
estrellas doradas con
diamantes y perlas.
Caminar entre flores
y olvidar las espinas
por llevar en la frente
reflejos de soles;
cantando a la vida
cantando a la dicha
pregonando gloria.
Jubilosa camino
por el amplio sendero
de mi vida.
Jubilosa sonrío
por la calle infinita
de mi pena.
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