sábado, 5 de julio de 2008

Almas


Me adentraré en tu alma
Con el suave deleite
De acariciar tu vida.
De tus anhelos y ansias
De tus caros y desvelos,
Será también mi alma
Que asomará en destellos.
Y allí dentro escondida
Sin más luz ni consuelo
Que la que tu alma misma
Le prodigue a la mía;
Seremos dos acentos
dos ritmos de armonía,
dos hálitos perdidos
en uno confundidos.
Y más tarde mi amado
cuando la noche venga
del tiempo y del olvido,
mi alma, la constante,
te buscará incansable
en la belleza mi alma
de todo lo que existe.
En la soledad mustia
de las horas perdidas,
en la tristeza pálida
de un dolor escondido;
en la alegría suave
de tus ensoñaciones,
en tus hondos secretos
y tus sueños más bellos;
siempre junto a mi vida

tu alma se encontrará.

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